El otro día recordé una serie animada que emitían en el canal 33 (en "la catalana") y que me encantaba.
Se llamaba Doctor Katz y el protagonista era un psicólogo. La serie es buenísima y la recomiendo porque tiene un humor de lo más natural y absurdo. Muy de los noventa, pero mola.
Recuerdo que flipaba un poco con lo locuelos que estaban sus "pacientes" y pensaba que había que estar muy tarumba para ir a un psicólogo. Años después, cuando empecé a ir a terapia con una psicóloga, no me parecía tan de locos. Bueno, miento. Al principio pensé que estaba como un cencerro y que era terrible acabar yendo a un "loquero".
El primer mes estaba horrorizada. Mi psicóloga era una mujer seca y un tanto agresiva en su forma de hablar. Y yo soy muy traumatizable. Las personas con carácter fuerte me convierten en torpe social. Me imponen y mi actitud cambia. Dejo de ser una yo relajada y hago y digo tontunas.
Bien, estuve un mes acojonada. ¿Como iba a contarle mis cosas a esa mujer que me reñía y me hablaba así de brusca?. Hasta que pasado ese mes empezamos a entendernos. Yo me relajé, ella me pilló el punto. Vi que el hecho de que te digan las cosas claras, aunque parezca de forma bruta es mejor para uno. Esta mujer no era ni iba a ser mi amiga, era mi psicóloga y punto. Y funcionó.
Ir al psicólogo me ayudó mucho en un momento chungo de mi vida. Fui después de terminar una relación complicada. Y con el tiempo descubrimos que había cosas más importantes que tratar que esa razón concreta; la relación con mi madre, el hecho de haber sufrido un accidente grave con 10 años y no haberlo tratado psicológicamente, las carencias afectivas... bla bla bla.
Ir a terapia una vez a la semana durante un año me ayudó a conocerme. Me ayudó a descubrir qué me preocupaba, que hechos habían marcado mi YO. Porqué soy como soy y que actitud debo tener para enfrentarme a las cosas que no son buenas para mi. Lloré mucho. Lo pasé muy mal al ser consciente de cosas que ni sabía que estaban allí.
Ir al psicólogo no te arregla la vida. No es ir a soltar tu mierda y al salir está todo arreglado. Pero ayuda. Te ayuda a encontrar unas pautas a seguir. Y el resto es todo curro, curro y curro. Trabajar en uno mismo. Y eso lo tienes que hacer tu. Pero coño, por algo hay que empezar.
Habría que profundizar mucho más en mi año de Psicólogo. Pero es todo demasiado personal, aunque nunca se sabe, que lo que es contar mi vida y hablar hasta debajo del agua me gusta con locura. Soy así.