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17/6/13

El abrazo.

Cuando todo se alinea para que tenga un día del horror. Te sientes sola, estas reglosa, hay problemas familiares y chorradas que en el día a día no te afectan pero que ahora te parecen un mundo. Acabas llorando a moco tendido por todo y por nada. Y solo habría una cosa que te consolara.

Un abrazo. Solo necesitas un puñetero abrazo. Pero aquí no hay nadie... así que sigues llorando, porqué mañana habrá pasado todo, te habrás desahogado y ya no importará tanto que aquí siga sin haber nadie. Y el vacío se llenará con las cosas buenas y las cosas contentas que recopilas en listas. Y volverás a estar alegre.

Pero ahora mismo solo puedes pensar en lo que te reconfortaría un abrazo.