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9/8/10

El día que fuí como la Lomana y al día siguiente como la Esteban.


Todo empezó con un fin de semana largo. Empezó un jueves, que era fiesta. Nos cogimos puente el viernes y sábado y domingo no trabajo.
El día Lomanil era el viernes. Habíamos quedado L, su madre y yo para irnos al Spa por la mañana aprovechando que no habría nadie un viernes currante. No solemos ir a pijotear a estos sitios, pero la madre de L ha enviudado hace poco y necesita desconectar y pensamos que era un buen plan ya que nunca había ido.
A primera hora desayuno en una cafetería. Sobre las diez llegamos al Spa y hacemos circuito termal y saunas. Después vamos a ponernos mil potingues para exfoliar y demás cosas raras que nos gustan a las mujeres y otra vez a la piscina y al jacuzzi. Un rato tomando el sol en la terracita.... En plan pijas asquerosas, vamos.
Salimos de allí cuatro horas más tarde. CUATRO HORAS!! A todo esto, cuando estábamos en la ducha descubrimos que nos habíamos quemado la piel tomando el sol con la brisita del mar. Ya eramos Gambones pijos.
Muertas de hambre decidimos irnos a comer una paella a uno de los mejores restaurantes de la zona con vistas al mar. Un día es un día, decía la madre de L. No le hizo falta insistir mucho para convencernos. Nos apetecía un día de lujo (ya que no me voy de vacaciones.).
Después del empacho de paella de marisco y pescado (mmmmh.... lo sé, adiós a mi dieta otra vez) nos fuimos a la peluquería. Había que quitar un par de canas (Teinta años y con canas!!! no digáis nada, que ya me deprimo yo sola xD) y cortar el pelo.
En la peluquería descojone al vernos L y yo la una a la otra con la plasta en el pelo mientras nos traen algo para beber y nos leemos las revistas de peinados.
Salimos a las ocho y media de la tarde de la peluquería y nos vamos a casa a ducharnos y vestirnos.
Por primera vez en mucho tiempo me puse tacones. Era nuestro día de pijas y yo cumplo hasta el final!
Llegamos a la terracita del paseo marítimo y empezamos con una copa de vino, después con dos copas de licor, en el local de conciertos dos cubatas, en un pub dos chupitos..... y aquí pierdo la cuenta.
Lo último que recuerdo es estar borracha perdida entre un montón de guiris comiéndome un kebab con L sentadas en unas sillas de plasticucho en medio de la calle y luego dando tumbos para llegar hasta casa.

Con lo bien que empezó el día. Glamour, glamour y más pijerío... para acabar como una choni poligonera que a la mañana siguiente no era persona y se pasó tooodo el sábado metida en la cama con la resaca de su vida. Solo yo puedo pasar de ser como la Lomana a la Esteban en solo unas horas.

PD: El alcohol no lo vuelvo a probar yo en meses!!! aghh!

3 comentarios:

  1. Y ya se que las fotos no son ni de Carmen Lomana ni de Belen Esteban, pero esque me daba mucha pereza poner fotos de esas dos... ufff.

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  2. A riesgo de quedar fatal te diré que me vuelven loca las dos: es una cosa irracional totalmente, pero me fascinan...

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  3. Tienen lo suyo. La Esteban as digna de estudio. De estudio sociologico!
    Y Carmen Lomana a saber cuanto tarda en convertirse en producto friki. Al menos a ésta última no le tengo rabia infinita.
    INDIGNATION!!

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